15.6.09

Crisálida

Dicen que porque soy blanco me gustan las morenas, pero Crisálida era tan pálida que tuve que enamorarme de ella.

Su piel era tan blanca, más bien transparente. Tenía un color rosado, el color del músculo que se colaba por su piel traslúcida. Sus venas, algunas azules, algunas moradas, parecían el exótico tatuaje de una mujer aventurera. Pero mi pálida Crisálida nunca había salido de su cueva.

Cómo llegué a conocerla no es el inicio, sino el final del cuento. Cuando era niño recuerdo hablar con mi abuelo por momentos, sobre el pasado, el presente y los arrepentimientos. Hasta que un día le dije -abuelo, basta ya del pasado, mejor hablemos de lo que ha pasado en el futuro-. No sé que habrá pensado mi abuelo, pero rió.

Aquel día, no obtuve respuesta que satisficiera; así que, impetuoso como soy, salí tres años más tarde a buscar en un aburrido presente a alguien que me contara qué habría pasado en el futuro.

Raro era entonces como me miraban aquellos que conocía en el camino y con quienes compartía mi misión, como si mis ideas no tuvieran sentido, y eso que yo les explicaba con elocuencia y emoción -si yo voy del pasado al futuro, sólo tengo que conseguir a alguien que vaya en la dirección opuesta. Fíjense, es pura lógica, dos personas que vienen en dirección contraria algún día han de encontrarse-, pero igual no entendían. Pobres.

Caminé un largo rato, cruzaba inesperadamente en una esquina. Pasaba a través de un desierto, perseguía sin éxito a una golondrina. Nadé un lago de orilla a orilla, luego nadé una piscina. Mi misión cada vez menos cristalina.

Finalmente llegué a una cueva, más clara por dentro que por fuera. Su luz, adivinarán, la de mi pálida Crisálida, que con sus ojos blancos me miraba. Sin decir palabra me invitó a pasar. Me dijo -ya sé, no soy morena, pero te enamoraste de mi dentro de un rato, cuando salgas de mi cueva-. La miré fijamente unos minutos.

Me di media vuelta y al salir de la cueva de Crisálida, tan pálida, ya estaba enamorado. Ahora regreso a donde mi abuelo, espero encontrarlo en su pasado, a ver si todavía ríe.

2 comentarios:

Tercermundista: dijo...

¡Joder! Hasta prosa tiene este.

Basurero Usurero dijo...

Salgo bastante decepcionado porque esperé encontrar algo de filosofía pero nada, volveré en otra oportunidad; no es bueno juzgar a las personas por una sola impresión aunque la primera no ha sido muy buena. Suerte Basurero.